
desordenado, ¡cómo son de hermosos tus brazos!
cual en un libro abierto, surge la letra negra
de tus axilas, fina, dulce sobre lo blanco.
Y en el gesto violento, se te abren los pechos,
y los pezones, tantas veces acariciados,
parecen, desde lejos, más oscuros, más grandes…
el sexo se te esconde, más pequeño y más blando…
¡Oh, qué desdoblamiento de cosas!
Luego, el trajelo torna todo al paisaje cotidiano,
como una madriguera en donde se ocultaran,
lo mismo que culebras, pechos, muslos y brazos.
Autor: Juan Ramón Jiménez
*Mina.. Envuelta en Poesía..
¡Hola Mina!
ResponderEliminarTienes una coleccion malavillosa de poetas.
Un saludo
bellos poemas.. pasión . amor ternura viva en las letras...
ResponderEliminarsaludos un abrazo